







De Darek, el polaco que se metió Europa en un bolsillo, se sabe poco más de lo que él ha dicho; lo demás parece inventado: Prostituto, guardaespaldas de narcotraficantes, chulo de viejitas gozonas, stripper y por supuesto, “chico de pago” de famosos señores dispuestos a complacer sus caprichitos al precio que sea.
Pobrecito. De él se ha dicho todo y la verdad es que nada se ha demostrado. Ningún hombre ha contado intimidades suyas y el escándalo que lo rodea, sólo ha aumentado su fama.
Personalmente lo único que lamento es que el señor parece inclinarse por las mujeres y que su desmedida ambición no le ha alcanzado para unas fotitos más explícitas; muero por conocer dimensiones exactas. Mientras eso pasa y alguien lo agarra con aquello en la mano, tenemos que conformarnos con ese torso de ensueño. Habiendo nacido así de bello, ¿Quien necesita algo más que un nombre?
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