Y por último, mis verdaderos favoritos: los machos entrados en años, los que saben como es la cosa, los que además, se cuidan y se ven fabulosos pasados los cuarenta e incluso los cincuenta. Nada, aquí está mi selección, escojan el suyo...
Para comenzar esta semana, los dejo con machos de esos que uno siempre quiere volver a tener: maduritos, grandes (en todo sentido) y con la experiencia que se necesita para que cada encuentro sea mejor que el siguiente. No entiendo por qué hay gente a quien no le gustan los "maduros".....yo opino que son de obligatoria degustación.
Para todo hay opiniones, yo prefiero decir que estos señores, con ese cuerpo estupendo y la cara de tener "vasta"experiencia en la vida, le dan vuelta y media a mucho muchachito que anda por ahí creyendo que se está comiendo el mundo.
Soy bastante democrático en mis gustos; igual disfruto de los jóvenes juegos de un muchacho de veinte y pico, como de un blanco o un negro (aunque todos saben que esos me fascinan). Pero, aun a mi edad, me muero por un hombre mayor. Me fascina su perfecto entrenamiento, su manera de saber lo que quiere y las ganas con que emprende una tarea que tiene mucho tiempo practicando: recibir y dar todo el placer de este mundo...
Una caliente escena entre machos que no tienen nada que esconder pues han llegado a la edad perfecta y lo han hecho de un modo que muchos, más jóvenes, quisieran llegar. Buenorros, calientes y listos para una buena tirada siempre que el deseo lo indique. Así somos, por eso nos causa risa y alzamos los hombros cuando alguien piensa que simplemente estamos "viejos"...como si eso significa que no estamos en lo mejor del juego...no creen?