Una caliente escena entre machos que no tienen nada que esconder pues han llegado a la edad perfecta y lo han hecho de un modo que muchos, más jóvenes, quisieran llegar. Buenorros, calientes y listos para una buena tirada siempre que el deseo lo indique. Así somos, por eso nos causa risa y alzamos los hombros cuando alguien piensa que simplemente estamos "viejos"...como si eso significa que no estamos en lo mejor del juego...no creen?

No hay comentarios:
Publicar un comentario