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lunes, 23 de enero de 2017

Jefferson

Este maravilloso artefacto pertenece a Jefferson, un amiguito mio, vive en Cali y no dice lo caliente que es para lo bien que lo muestra. He tenido la suerte de comerme eso hasta quedar feliz y exhausto; pero, me ha enviado sus fotos para que, según sus propias palabras, le haga "un poquito de propaganda"...de modo que ya saben, mis lectores de Colombia (o de cualquier parte del mundo por no dejar) si les interesa Jefferson, dejen su comentario aquí que se lo haré llegar.



viernes, 4 de octubre de 2013

lunes, 16 de agosto de 2010

Hombres de lunes

Con el permiso de mis lectores, este post está dedicado a mi amigo de Maracay, que solía escribirme al email y anda desaparecido; pues bien, como el chamo me cae de lo más bien y creo que anda de vacaciones por algún lugar de los Andes, me permito enviarle un regalito para ver si se reporta....escoge el tuyo, chamin y déjale los demás a quien lo quiera....




domingo, 1 de agosto de 2010

Amigos con derecho


Lo mejor que hemos inventado en estos tiempos de modernidad y de relaciones en las que nadie quiere compromisos demasiado fuertes, es "los amigos con derecho" , esos que igual sirven para ir al cine, para salir a pasear en bici, para darles un abrazo fuerte y para meterlos en la cama a retozar cuanto se pueda... A ver, no es esa la exacta definición de un amigo?




viernes, 25 de junio de 2010

martes, 13 de abril de 2010

Los mejores amigos

Con amigos así....quién podría necesitar cosa alguna?







martes, 22 de diciembre de 2009

Amor, amor, amor...

Tal vez ninguna palabra ha sufrido más que esta. Tal vez ninguna ha sido tan abusada, tan aligerada, tan desprovista de sentido. Tal vez ninguna ha servido de mampara a tantas mentiras y tantos errores. Tal vez ninguna tiene el mismo sentido de comodín y de pertrecho. Pero seguimos usándola, sobándola, restregándola y diciéndola. Seguimos creyendo que significa lo que significa, y esperamos cada vez más, que sirva para algo. Sobre todo en estas fechas.
Andamos en una franca epidemia de amor; somos el amor de los vendedores, de los dependientes de panaderías y abastos, de cobradores y de “amigos” a los que no vemos desde hace siglos. Es la fecha, seguramente; y somos nosotros que con esta sangre Caribe somos exagerados, somos hablachentos, somos desparpajados y amamos, a toda hora y sin temer consecuencias. Es que somos tan fanáticos del amor que somos capaces de llamar “acto de amor” a un rápido polvo con un desconocido.
Ciertamente, en nombre del amor somos capaces de cualquier cosa. Menos mal que por ahí, de vez en cuando, el de verdad, el sentimiento que nos pone cursis y bobalicones, aparece y nos reconcilia con él mismo.
Si no fuera así... ¡Pobrecito sentimiento!