Esta mañana tuve que ir un momento a hacer una rápida diligencia en un centro comercial muy pequeño que está cerca de mi oficina. Eran como las 9 de la mañana y había poca actividad. Al salir del sitio en el que estaba, pasé al lado de un vigilante que estaba recostado de una pared, tenia la mano en el bolsillo y se estaba sobando el machete, que se notaba medio zarataco. Me llamó la atención la escena, era un tipo normalisimo, con toda la pinta de vigilante joven de centro comercial, pero su actitud y su carita pidiendo ayuda, era mucho para mí a esa hora. Lo miré sin pudor alguno, él me devolvió la mirada y yo seguí caminando. Unos metros más allá había un baño. Me detuve en la puerta y volteé a mirar. El vigilante venía en la misma dirección.
Entré rápidamente.




Cerré la puerta del reservado y sosteniendome contra la pared, me hice una violenta paja. Acabé de prisa, me vestí, me calmé y salí de allí casi corriendo y encantado por la hazaña.
Cuando pasé de nuevo al lado del vigilante, me dijo
- Buenos días, doctor....
Y yo sentí que me estaba agradeciendo el desayuno, Fue una manera excelente de empezar mi día. De vuelta en la oficina, todo parecía sonreír.
Cuando pasé de nuevo al lado del vigilante, me dijo
- Buenos días, doctor....
Y yo sentí que me estaba agradeciendo el desayuno, Fue una manera excelente de empezar mi día. De vuelta en la oficina, todo parecía sonreír.
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