






Solo imaginar un rato a su lado, me ha puesto tan caliente que no pude aguantar las ganas de regalarme un rato de solitario placer.
Ese pecho velludo, esas piernas preciosas, ese cuerpo como cincelado por un genio y el aparato de tamaño justo y delicioso, no hacen sino hervirme la sangre…total, ¿que importa? Las fantasías son gratis y libres.
Me encantaría saber que alguien más vivió el mismo calentón mirando este hombre. Eso servirá para darme por bien servido…
Salud…
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