No hay nada despreciable en estos hombres, ya lo sé. Tienen todo lo que un hombre necesita para volvernos medio locos...pero, tenemos que detenernos en el placer de sus piernas robustas y bien formadas; como para envolverse en ellas y dejar que hagan lo que quieran con nosotros. Solamente imagínense un rato a solas con uno de estos espécimenes, desvistanlos completamente y dejen que su fantasía haga el resto. Las manos quietas, por favor!!!

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