
Bueno...regresé de la playa. Tan soltero como me había ido. Resulta que el tipo encantador que me acompañó e invitó a pasar con él un fin de semana de arena blanca y mar azul, está totalmente comprometido y a mí, nunca me gustó ser el cacho de nadie. Vainas de uno, pues. Claro que eso no tuvo mayor importancia a la hora de pasarla rico. Y no sólo con él. Al hombre le gusta portarse mal y a mi eso no me disgusta. De modo que conseguimos un buen par de chances para invitar un tercero a nuestra habitación de hotel; eso si, después de habernos disfrutado el uno al otro hasta casi la saciedad. Tal como me habían contado, el hombre está muy bien dotado y es uno de esos activos con imaginación y buenas artes, que lo deja a uno siempre pidiendo más. Tiene la dosis perfecta de morbo, de creatividad y de destrezas y por lo menos, dejó muy claro que conmigo, todo el sexo de este mundo no es suficiente. Cosa que agradezco. Le encantan los "maduros" y le gusto yo. Pero, tiene mucho que resolver en su vida privada. Además no es material para casarse. Le descubrí más de una manía difícil de aguantar; como por ejemplo, que le gusta escuchar una música feisima todo el tiempo.
Fue un buen fin de semana, de todos modos. Luego les contare los detalles escabrosos...
ja ja... que bueno que regresas... sería interesante saber los detalles! :-P
ResponderEliminarSi el tipo está bueno y además es bueno en la cama, pues es lógico que tenga algun tipo de defecto... nadie es perfecto!